Si pensamos en uno de los mayores exponentes en la distribución de una casa, el primero que se nos viene a la cabeza es Robin Evans. El arquitecto inglés fue uno de los pioneros en hablar sobre la organización interna de un hogar, en el que apelaba por crear espacios públicos y privados, y optar por elementos divisorios, como son las puertas. Sin embargo, por una de las cosas por las que más se le conoce es por su idea de apostar por muebles que podían zonificar una estancia de la vivienda, como puede ser un dormitorio.
Las teorías de Evans siguen vigentes en pleno siglo XXI. Esto lo podemos ver con la elección del mobiliario y la posición que debe ocupar en cada ambiente. En un dormitorio, las dos piezas imprescindibles son la cama y el armario, y si se incorpora la zona de trabajo, el tercer elemento que entra en juego es el escritorio. Para colocar estos muebles como es debido dentro de nuestra área de descanso, hemos seguido los consejos de la arquitecta, Emma Guillén, que se centra en los cuartos de los pisos pequeños actuales.
"Lamentablemente, en muchas viviendas nos encontramos con habitaciones muy reducidas, y cometemos el error de colocar la cama en la parte de acceso", comenta la arquitecta. Además, añade que una opción que no funciona de forma óptima es la de poner el armario y el escritorio justo en la pared del fondo del dormitorio.
Adiós al armario en la pared del fondo del dormitorio
La arquitecta es muy clara a la hora de poner la cama justo en el acceso del dormitorio. Guillén se niega categóricamente en ponerla justo en la pared de la puerta, por lo que busca otro tipo de solución. "Coloca la cama mejor al fondo", comenta Emma.
Por otro lado, también tiene en cuenta otros muebles, como son los armarios y los escritorios. La experta se opone a ponerlos al fondo de la habitación y prefiere buscarles una distribución que saca un mayor rendimiento a los espacios pequeños. "El armario en la entrada y el escritorio en la ventana, para que la circulación fluya.
Guillén pone un ejemplo de un dormitorio de 8 m2. Comenta que las medidas perfectas para cada una de estas piezas son: 2 metros para la cama y 1'65 de anchura para la mesilla y el escritorio. Por otro lado, dice que los armarios deben tener un 1,50 de amplitud y 65 cm de fondo.
3 dormitorios con armarios puestos en la entrada

La madera es un material resistente e ideal para revestir las puertas de los armarios.
Sonia Solís | Proyecto de Clysa y Tailor&Bau
En la pared de la puerta
En este dormitorio, proyecto de Clysa y Tailor&Bau, nos encontramos que el armario está empotrado justo en la pared de la puerta. El mueble se mimetiza a la perfección con el acceso porque está revestido del mismo material: la madera. Integrarlo en el muro es una buena técnica para que pasen desapercibidos.

Los acabados blancos del armario son atemporales y muy combinables.
María Mira / cortesía Lidia Molina
En el pasillo
En el espacio de la imagen, obra de Lidia Molina, se ha optado por extender visualmente el dormitorio, incorporando un pequeño pasillo. La creación de esta zona de paso es posible gracias al armario que encontramos en la entrada, que potencia el efecto del corredor.
En paralelo
En este espacio nos encontramos que el armario está situado en la pared de la puerta, pero no completamente integrado. Se encuentra paralelo al muro de acceso, consiguiendo el mismo objetivo que uno que está pegado, ya que deja fluir la circulación y el paso.
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