¿Quieres darle una cuota de alegría y vida a tu casa? Aprovecha esos rincones olvidados que no sabías que podías redecorar. Así es, porque hay pequeñas esquinas y zonas en tu casa que están pidiendo un retoque de color. Te dejamos 8 ideas muy sencillas, pero transformadoras : textiles, cuadros o muebles singulares que le devolverán el encanto y el color a tu hogar. Si quieres estar al día de todo lo que publicamos en Arquitectura y Diseño, suscríbete a nuestra newsletter . Una bienvenida de lo más alegre Los recibidores son la excusa perfecta para añadir toques de color en casa. Aprovecha esa esquina que tienes más abandonada para usar un color vibrante como el naranja, el amarillo o el azul. Puedes innovar pintando el armario, incorporando un perchero o una alfombra colorida. Todo dependerá del espacio disponible y del estilo general de tu casa. Lo cierto es que tu hogar generará una primera impresión cálida y alegre. Accesorios pequeños en el salón No tienes que hacer grandes cambios para añadir color a tu casa. Los sofás esquineros son un buen sitio para aprovechar. Incorpora una mesita de café y decórala con accesorios particulares. Por ejemplo, una lámpara de color rojo intenso o un juego de tazas en amarillo y naranja. Ten en cuenta que esta puede ser una buena solución temporal . Sobre todo si quieres darle un toque de color al salón cuando tengas invitados. Una pieza textil puede cambiarlo todo Los textiles, como cojines, cortinas, mantas o alfombras, son piezas versátiles que pueden ser ubicadas en cualquier estancia. Si en tu casa predominan los colores neutros como el blanco o el beige, dale una chispa de color con una pieza textil. Por ejemplo, un cojín verde oliva se adapta muy bien a la esquina del sofá. Además, dialoga con el exterior y con la planta que decora al salón. Un guiño sutil y encantador a los colores de la naturaleza. Un cuadro de color vibrante La decoración de las paredes es una zona de exploración creativa. Si tienes una habitación, un salón o un recibidor pintado en tonos neutros, aprovecha de incorporar una obra de arte llamativa . Elige un color que salte a la vista. La primera impresión será la de un lugar dinámico y estimulante. Silla o sillón esquinero Nada mejor que darle vida a las esquinas con un mueble funcional. Elige una silla, butaca o sillón que se adapte al espacio y añada una cuota de diversión. De esta forma, convertirás un espacio muerto y sin uso en una zona para el descanso y la relajación. Prueba con una silla de formas abstractas o una butaca tapizada con patrones geométricos. Dale vida a la pared con una consola de color Si no tienes suficiente espacio, pero quieres un mueble con el que tus paredes blancas resuciten, una consola es una buena opción . Las hay de diferentes tamaños y colores. Escoge una cuyo tamaño sea proporcional a la estancia. Estos muebles suelen ubicarse contra la pared o en las esquinas, aportando vida y energía al fondo del lugar. Estructura disruptiva Si tienes la posibilidad, dale vida y color a una estructura expuesta. Aprovecharás el "esqueleto" arquitectónico para potenciar la paleta cromática de tu casa. Por ejemplo, en este comedor con cocina integrada, se pintó la columna que divide visualmente ambos espacios. El color verde es una elección que aporta energía y complementa muy bien con los otros tonos tierra. Ideal para mantener la luminosidad natural de la estancia. Pared de acento Finalmente, no podíamos dejar de mencionar una de las técnicas clásicas para añadir color al espacio. Se trata de las paredes de acento , es decir, una pared de la estancia pintada en un color distinto a las demás. Prefiere un color vibrante como el terracota, rosa palo, coral o turquesa. Son tonalidades alegres y con tendencia a la claridad. Expandirán visualmente el espacio y nos darán esa cuota extra de energía que buscamos.