Esta vivienda de 47 metros cuadrados en el barrio de Poblenou de Barcelona es como un traje a medida. Los espacios mantienen el encanto de lo antiguo con la practicidad de lo nuevo y se adaptan a su nueva propietaria, una joven recién independizada que se acaba de mudar a la ciudad. De la reforma se ha encargado Sigla Studio, que ha transformado un piso obsoleto de 1930 en una casa del siglo XXI, conservando los elementos tradicionales que hacen única la vivienda.

 

Si quieres estar al día de todo lo que publicamos en Arquitectura y Diseño suscríbete a nuestra newsletter.