Un lugar para trabajar pero no para sentir una rutina. Así definen desde el estudio de arquitectura chino DSArchstudio esta espectacular oficina en un edificio de la ciudad de Nankín, situada al este del país asiático. A través de diferentes medidas arquitectónicas han permitido que el espacio interior tome parte de la fachada del edificio, creando un lugar de trabajo más cómodo y en el que el agua o la luz juegan un papel protagonista.
Según explican desde el propio estudio, Zhiwai no se puede definir únicamente como una oficina. El concepto que se ha explorado es el de crear un nuevo tipo de espacio que une el trabajo y la vida y que utiliza el espacio exterior de un edificio como una extension de la oficina. El jardín de la azotea, ubicado a otro nivel, sirve como lugar para descansar y socializar y se transforma a medida que cae la noche.
Para crear una conexión entre la zona exterior y el interior, en el proyecto se ha añadido un elemento que se asemeja a un puente que cuenta con una zona de barra abierta y un pasillo que conecta los diversos espacios funcionales internos. Además, llama especial atención la fachada del edificio donde se colocaron dos nuevas cajas irregulares para que el área de la sala de estar sobresalga de la pared exterior.
Esa zona exterior se ha diseñado para tomar descansos después del trabajo, reuniones diarias y celebraciones grupales. Además, el diseño de la ventana de la fachada permite vislumbrar el paisaje de la ciudad y aprovechar al máximo la luz y las sombras que se crean también gracias al agua exterior.
Por último se han añadido una serie de ventanas circulares que permiten la entrada de la luz de forma dramática y permiten que esta vaya cambiando de lugar, moviéndose por el suelo y la pared y transformando el interior en un "contenedor de luz". Para reflejar la atmósfera cómoda del espacio la paleta general de colores del interior se ha elegido en tonos tierra con muebles y acabados de materiales y formas naturales que contribuyen a la sensación de relax.