Vivimos en un mundo lleno de formas orgánicas, donde la naturaleza rara vez se manifiesta en líneas rectas o ángulos perfectos. Sin embargo, los interiores modernos, con frecuencia, se adhieren a la rigidez de las formas geométricas. Pero poco a poco estamos siendo testigos del auge cada vez mayor de las líneas curvas en el hogar. Así lo corrobora la interiorista Meritxell Ribé, al frente de The Room Studio: "El diseño curvilíneo irrumpe ofreciendo un cambio radical, suaviza los espacios, crea movimiento y conecta emocionalmente con las personas. En una era donde buscamos calidez y autenticidad en nuestros hogares y espacios laborales, las curvas no son solo una tendencia, sino una herramienta poderosa para transformar cómo percibimos y vivimos en el espacio", asegura la experta que desgrana los beneficios de los espacios con curvas:
Beneficios del diseño curvilíneo:
1. Movimiento y fluidez
"Las curvas introducen un dinamismo visual que las líneas rectas simplemente no pueden ofrecer. En un espacio curvilíneo, el ojo fluye sin interrupciones, lo que crea una sensación de continuidad y armonía. Esto es particularmente útil en espacios pequeños o cerrados, donde las formas suaves pueden hacer que el lugar se sienta más grande y acogedor.
La sinuosidad es el eje fundamental del equilibrio en los espacios, las curvas nos dan esa visión y mantienen la armonía".
2. Conexión emocional
"Inspiradas en la naturaleza, las curvas evocan tranquilidad, equilibrio y una sensación de bienestar. Mientras que las líneas rectas y los ángulos pueden transmitir frialdad, las formas orgánicas nos reconectan con nuestro entorno natural, proporcionando calma en medio del caos de la vida moderna".
3. Equilibrio visual
"Cuando se combinan con líneas rectas, las curvas actúan como un contrapunto visual que equilibra el espacio. Por ejemplo, un sofá curvo en una habitación con paredes rectas introduce un elemento de sorpresa y suavidad que rompe la monotonía sin ser abrumador. Nos reconforta y lo hace acogedor".
4. Mobiliario escultural
"El mobiliario curvilíneo está diseñado para destacar. Un sofá de líneas onduladas no solo es funcional, sino también escultural, convirtiéndose en el centro de atención de cualquier estancia. Los sofás curvos son perfectos para salones abiertos, fomentan la conversación al eliminar los bordes definidos y crear un ambiente más inclusivo. Las mesas con bordes redondeados aportan seguridad y fluidez, ideales para hogares con niños o para oficinas donde se busca inspirar creatividad. Los sillones redondeados son piezas curvilíneas pueden actuar como elementos disruptivos en un espacio minimalista".
5. Arquitectura interior: rompiendo esquemas
"Incorporar curvas en la arquitectura interior no solo transforma la estética, sino también cómo experimentamos el espacio. Arcos y puertas redondeadas son elementos con un enfoque moderno que aportan una sensación de amplitud y movimiento.
Las paredes onduladas pueden dividir espacios sin la frialdad de los muros rectos, generando transiciones más naturales entre áreas.
Los techos curvados añaden altura y dinamismo, especialmente en espacios como salones o comedores".
6. Accesorios decorativos: detalles que cuentan
"Las curvas también pueden integrarse de manera más sutil a través de accesorios, los espejos de formas irregulares aportan dinamismo y reflejan la luz, ampliando visualmente el espacio. Las lámparas curvas colgantes hasta lámparas de pie, las curvas en la iluminación pueden ser tanto funcionales como artísticas. Las alfombras irregulares y curvas con patrones orgánicos que complementan la arquitectura más sobria rompen y dan profundidad y personalidad al espacio".
Materiales que potencian el diseño curvilíneo
"La elección de materiales juega un papel crucial en el éxito del diseño curvilíneo. Algunos materiales potencian la suavidad y fluidez de las curvas, como la madera natural, ya que sus vetas complementan las formas orgánicas, aportando calidez y sofisticación. El vidrio curvo también es ideal para divisores de espacios o mesas, al combinar funcionalidad con ligereza visual. En, materiales como piedra y cerámica las curvas aportan textura y personalidad. Y en textiles suaves como cortinas, cojines y alfombras con formas curvas refuerzan la sensación de comodidad".
Volver a lo humano
"El diseño curvilíneo no se trata solo de estética, sino de reconectar con lo esencial: la naturaleza, las emociones y nuestra necesidad de espacios que nos hagan sentir bien. En un mundo dominado por lo recto y predecible, las curvas nos recuerdan que lo imperfecto y orgánico puede ser no solo bello, sino también transformador. Porque, al final, las formas orgánicas no solo cambian los espacios, sino también cómo los vivimos"