Este piso en el barrio de Extramurs, Valencia, es el sueño cumplido de una pareja joven con dos hijos pequeños que llevaba una década viviendo (y alquilando) en diferentes países del mundo. Es, de hecho, su primera vivienda en propiedad y llegaron hasta los arquitectos encargados de su renovación: DG Estudio, formado por Isabel Roger y Daniel González, repletos de ganas, ilusión y ambición, pero sin ninguna idea de cómo se podía desarrollar una reforma integral como la que tenían en mente.

El dueño teletrabaja. La vivienda cuenta con un amplio estudio justo detrás del armario azul

El dueño teletrabaja. La vivienda cuenta con un amplio estudio justo detrás del armario azul

Mariela Apollonio

Jugar con la altura del interior ha sido un recurso para dinamizar el espacio

En una vivienda que no es excesivamente grande (118 metros cuadrados) era necesario encajar un programa amplio, con tres habitaciones y un estudio para trabajar desde casa (él teletrabaja), y con mucho espacio para poder exponer la gran cantidad de objetos, diseño y libros acumulados a lo largo de los años por sus dueños.

En este piso, el color es importante. El programa se distribuye en una amplia zona de día, tres dormitorios y dos baños

En este piso, el color es importante. El programa se distribuye en una amplia zona de día, tres dormitorios y dos baños

Mariela Apollonio

Para responder a esas premisas, los arquitectos han creado “una línea imaginaría en toda la vivienda a 2,20 de altura (algo que ya han probado en otros proyectos)”. A partir de esa altura, se ha pintado una franja en un color gris verdoso que abarca techos y molduras, por ejemplo. De esos 2,20 metros hacia abajo se encuentran todos los elementos de la vivienda: armarios, puertas, cocina, etc. Los armarios y la cocina llegan también hasta 2,20 metros, creando espacio sobre ellos para exponer los objetos, ya que la altura total de la vivienda es de 3,30 metros.

A partir de 2,20 metros, los arquitectos han pintado una franja en un tono gris verdoso que abarca techos y molduras. Como ellos mismos explican, es un buen recurso si se dispone de un presupuesto limitado

A partir de 2,20 metros, los arquitectos han pintado una franja en un tono gris verdoso que abarca techos y molduras. Como ellos mismos explican, es un buen recurso si se dispone de un presupuesto limitado

Mariela Apollonio

Además, esa idea es un recurso fantástico a la hora de trabajar con un presupuesto limitado. “En este caso, el cambiar de color nos ayudó a que, con poco presupuesto, las molduras existentes quedaran integradas en los nuevos espacios. La pintura nos ayuda a disimular los imperfectos del paso del tiempo en las molduras con un presupuesto ajustado. Sería mucho más costoso repararlas y dejarlas perfectas en blanco”, apuntan Roger y González.

En la cocina, un mueble azul es el elemento protagonista. Detrás está el estudio

En la cocina, un mueble azul es el elemento protagonista. Detrás está el estudio

Mariela Apollonio

Un singular armario azul en la zona de día y mucho espacio de almacenaje

El elemento más singular de la vivienda es un armario azul: un elemento potente que uno se encuentra nada más acceder y que ayuda a definir y distribuir la zona de día, formada por la cocina –un diseño de los propios arquitectos–, el estar, el salón y el estudio. Además, sirve de espacio de almacenamiento, donde guardar los carritos de los bebés y un patinete.

Los armarios de la cocina no llegan hasta el techo para que los dueños puedan exponer algunos de los objetos que han coleccionado a lo largo de los años

Los armarios de la cocina no llegan hasta el techo para que los dueños puedan exponer algunos de los objetos que han coleccionado a lo largo de los años

Mariela Apollonio

Los arquitectos reconocen que “en todos los proyectos el almacenamiento es una prioridad, pero en este caso más todavía. Era prioritario el almacenamiento oculto, pero también el tener espacios para poder mostrar todos los objetos que la familia ha ido coleccionando a lo largo de los años. Para poder mostrar todos sus objetos nos servimos de los altos de los armarios, cocina, etc., que por esta razón no llegan hasta el techo”.

El baño grande presenta alicatado en blanco en las zonas húmedas y un amarillo intenso en el resto de las paredes

El baño grande presenta alicatado en blanco en las zonas húmedas y un amarillo intenso en el resto de las paredes

Mariela Apollonio

Dormitorios generosos y baños a todo color

Un pasillo distribuye el acceso a los tres dormitorios y los dos baños. El baño grande presenta un alicatado en color blanco en las zonas susceptibles de mojarse, como la ducha y la zona del lavabo. El resto de las paredes se han pintado en un amarillo intenso que aporta mucho color y calidez. El baño pequeño es de color verde y sigue la misma idea del principal. Los arquitectos cuentan que, además de conseguir integrar el ambicioso programa en esos 118 metros cuadrados, “otro de los retos del proyecto ha sido el de integrar el color”. En todo caso, y en colaboración con la clienta, “todo ha sido mucho más fácil porque ella es diseñadora gráfica y está acostumbrada a trabajar con el color”.