Hacer la reforma de nuestra primera casa es un sueño. Cada decisión, cada material que elijamos o la distribución planificada es una proyección de cómo queremos vivir. Sin embargo, con el tiempo y la experiencia, aprendemos que algunas elecciones que parecían ideales, a la larga, pueden no ser tan funcionales. Esto es precisamente lo que le ha sucedido a Alba García, experta en decoración y creadora de contenido, quien, tras la reciente reforma de su vivienda, ha confesado que una de las decisiones que más ha dado que pensar es haber dejado el recibidor abierto al salón. Una elección que, si bien estéticamente le encanta, con el tiempo ha demostrado no ser tan cómoda.
Recibidor abierto al salón, ¿sí o no? Esto opina la experta Alba García
En su canal de YouTube, Alba ha compartido su experiencia con esta elección. Su reforma transformó por completo la distribución de su vivienda, un antiguo piso de los años 70, apostando por un espacio más amplio y luminoso. "Por un lado, me encanta porque da un aspecto súper amplio a un piso que no es muy grande. Pero aquí viene el inconveniente: toda la zona de estar de la casa, que es cocina y salón, está pegada a la puerta del descansillo del edificio", explica Alba. Este diseño, que inicialmente le parecía perfecto, ha traído consigo un problema que no había previsto: el ruido. "Se escuchan portazos, conversaciones en la escalera, pasos, perros bajando…", comenta. Aunque su puerta de entrada está algo apartada del núcleo de la escalera, sigue notando la falta de aislamiento acústico y de privacidad en su hogar.
El confort en una vivienda depende de muchos factores, y el ruido es uno de los más importantes. La contaminación acústica, procedente del exterior o de las zonas comunes del edificio, puede afectar al descanso y al bienestar diario. En este sentido, los pisos antiguos, como el de Alba, suelen contar con menos aislamiento, lo que facilita la propagación del sonido y acentúa el problema. Y es aquí donde entra en juego una decisión clave en cualquier reforma: pensar en soluciones para minimizar el ruido.
Soluciones para separar ambientes sin perder amplitud
Si estás en plena reforma y quieres evitar este problema, existen varias opciones para dividir el recibidor del salón sin renunciar a la luz ni a la sensación de amplitud:
- Una puerta acristalada, como la que considera instalar Alba en el futuro, es una de las mejores opciones. Permite dividir los espacios sin bloquear la luz natural, además de aportar un toque sofisticado y moderno.
- Un ventanal con cuarterones, una solución de aire clásico que mantiene la comunicación visual entre los espacios, a la vez que proporciona cierta separación y mayor aislamiento.
- Puertas correderas, que pueden ocultarse cuando se desee una estancia más abierta y cerrarse en los momentos en que se busque mayor intimidad y reducción del ruido.
- Paneles acústicos de diseño, una alternativa decorativa y funcional para absorber el sonido sin necesidad de realizar grandes obras.
Así pues, cada reforma nos da una lección de vida. Alba García lo sabe bien: su recibidor abierto le ha enseñado que la estética debe ir siempre de la mano de la funcionalidad. Aunque la solución a su problema no es inmediata, ya tiene claro que, si pudiera volver atrás, optaría por una separación sutil pero efectiva. Porque la clave está en encontrar el equilibrio perfecto entre diseño y comodidad.